amor y locura (2001-) 60'
Farsa metafísica en 4 partes

Picc.2.2.2.1Cl.b.2.1Ct.Fg.-4.3.3.1-Arpa-1Clave-4 Perc.-Cuerda
7 Personajes

Amor, Mezzo-Soprano
Belleza, High Soprano
Pasión, Tenor
Pereza, Bass
Mentira, Tenor
Envidia, High Buffo - Tenor
Locura, Coloratura Soprano
Ensueño, Baritone
Coro


Libreto: José Biedma López


Argumento

Proemio
Virtudes y vicios, y demás Potencias Inmortales se aburren en la eternidad. Pasión y Amor sugieren la creación de la vida y de la historia, ¡pero todavía no está el horno para bollos! Locura propone jugar al escondite.

Primer Acto
Las Potencias Inmortales se van escondiendo, mientras Locura cuenta… Pasión decide hacerlo en el fondo de un volcán. Ensueño se despereza, discute con Envidia, se describe a sí mismo y, al fin, se oculta en el rabo de una nube; Envidia, tras un montón de basura. Mentira empieza a dar un mitin, dialoga con Belleza, tropieza y se esconde tras un árbol, asomando su plumero. Belleza lo hace en la quietud del ocaso.
El coro de Demonios y Dioses comentan el desvalimiento y recursos de Amor. Canta éste su naturaleza contradictoria e intermediaria mientras se esconde tras un rosal.

Acto Segundo
Locura sale a la búsqueda de los demás, enseguida hace esclava a Pereza, que se queja. Descubre después a Envidia y la interroga por los demás, acariciándola y halagándola. Envidia canta y denuncia a Ensueño y Pasión. Belleza, que andaba estelar, inspirando mundos, hace su reaparición mundana, descubierta por Locura, quien le anima a bailar con ella, pero Belleza no danza sino con Amor. Locura pregunta por él y, al no saber donde se oculta, hace lo propio y enloquece, coge una horca y arremete contra el mobiliario del escenario, hasta que pincha el rosal y se oye el quejido inmenso de Amor herido en los ojos, ya ciego.
Amor lamenta no poder ver más a quien persiga. El coro prevé los inconvenientes y extravagancias que provocará en el mundo la ceguera de Amor.

Conclusión
Las Potencias juzgan a Locura por la mutilación de Amor. Belleza y Ensueño, que hacen de abogados de la víctima, piden para él una pensión de invalidez perpetua, pagada por la imputada. Envidia y Pereza, defensoras de Locura, alegan falta de intencionalidad en el “accidente” y culpan a Destino, al que nadie ha visto jamás.
El Coro dicta sentencia: Locura será lazarillo de Amor, y así guiará siempre a éste cuando baje por el mundo a repartir sus favores.

José Biedma López

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